En medio de bosques, islas, fiordos y golfos se encuentra ubicado el volcán de Chaitén. ¿Cómo es que un desastre natural nos marca tan desde adentro? Chile, un país que se caracteriza por sus grandes movimientos sísmicos y que posee la segunda cadena volcánica más grande y de mayor actividad en el mundo después de Indonesia, se ve envuelto en el gran desastre ecológico dado por la erupción de dicho volcán.
Alrededor de 4000 personas tuvieron que ser velozmente evacuadas de la provincia de Palena, donde el pasado 02 de mayo del presente año, amaneció bajo una gran nube de cenizas volcánicas. En un principio se pensó que era culpa del volcán Michinmahuida ubicado a 35 km al noreste de Chaitén, sin embargo, ya de madrugada al despejarse fue posible divisar que los temerosos estruendos provenían del volcán Chaitén, un volcán que ya se veía extinto.
“El volcán arrojó flujos "piroclásticos", compuestos de gases tóxicos, cenizas y fragmentos de roca, todo a altas temperaturas, precisaron vulcanólogos del Servicio Nacional de Geología y Minería encargados de vigilar la situación”
(http://www.elmundo.es/elmundo/2008/05/06/internacional/1210086174.html)
Según testigos, la nube que sale del cráter se asemeja a la de una bomba atómica. Ésta, produce un efecto dominó, el cual hace que se desplace gracias a los vientos en dirección este, viajando cientos de kilómetros hasta perderse por el territorio argentino.
Chaitén y su paisaje

